Kujibiki Tokushou: Musou Hāremu ken – Capitulo 2 Cazando y ganando dinero

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Llegue a un pueblo. Partí en dirección opuesta a la princesa Helene y llegué a una ciudad modesta.

Un muro de piedras rodeaba la ciudad, justo como una ciudad fortificada de estilo occidental. Parece estar construido para protegerse y/o lugar contra algún tipo de monstruo. Cuando llegué a la entrada de la ciudad, unos soldados me pidieron que me detuviera.

Eran dos soldados, con una armadura simple, y equipados con una lanza.

 – ¡Alto! ¿Quién eres y de dónde vienes?

– ¿Eh?

– Respóndenos.

El soldado apuntó su lanza hacia mí.

– incluso si me preguntas de dónde soy…

Dudé, Incluso si le dijera que vengo de Japón, él no tendría idea de dónde está.

– ¿Porque no respondes?

– Vistes ropa extraña.

– Luces como una persona sospechosa.

– ¿Eh?

Claramente es un cargo falso, ciertamente llevo ropa unisex pero no es como que sea tan extraño, aaah cierto, puede que aquí si… Dejando de lado a los soldados, es obvio que mis ropas son muy distintas a las de los otros que he visto.

Primero fueron los bandidos, después fueron los caballeros y la princesa, las siguientes personas que vi fueron los soldados. Por eso, no me di cuenta de que uso ropa diferente a una persona común.

Bueno, ¿qué debo hacer?

– No contesta, espósalo.

– Espera, mira eso.

Uno de los soldados quiso agarrarme, pero el otro soldado lo detuvo. El soldado que fue detenido miró alrededor de mi cintura guiado por los dedos del otro.

Mientras, pensaba que estaba pasando y baje la mirada a mí cintura y ahí estaba, el abanico que me dio la princesa Helene. Lo tenía dentro de mi bolsillo, pero aun así la mitad superior era visible. 

– Ah ¿esto?

Saqué el abanico y pregunté.

Esa cresta, realmente parecía tener una historia.

– ¡Es la cresta de la familia real! Además, un abanico, eso significa…

– ¿Una pertenencia personal de su Alteza Real Helene? No, pero es raro que Su Alteza haya entregado tal cosa. El caballero Marqués solicitó un reconocimiento después de obtener sus logros en la guerra, pero se rumoreaba que, incluso con su éxito, no pudo recibir tal cosa.

– P-pero…

– No, sin embargo…

Los dos soldados comenzaron a susurrar el uno al otro. Si la historia de los dos era cierta, parece que esto era algo muy valioso.

Me quedé mirando el abanico. Pensando en el momento en que lo recibí, y en la persona que me lo dio. Princesa Helene eh…

– Perdóneme.

– ¿Q-qué?

Sorprendido por ser llamado por el soldado, le pregunté de vuelta a toda prisa.

– ¿Se me puede permitir probar si eso es real o no?

Gracias al abanico, la actitud del soldado se volvió más suave.

– Si es real, debería estar dotado del poder mágico de la familia real.

– Uhmm… ¿Qué debería hacer?

– Perdóneme.

El soldado levantó la mano hacia el abanico y cantó algo. Como resultado, el abanico brillaba con una luz brillante y de el se alzaba una cresta tridimensional.

– ¡Disculpe!

– ¡Por favor pase!

 Al parecer, confirmaron que era verdadero con eso.

Ambos soldados se volvieron cada vez más humildes, y colocaron su lanza en una posición e hicieron la posición de «Atención».

– Bienvenido a la ciudad Roizen!

Pasé por la entrada.

Al ver la conmoción, los residentes cerca de la entrada de la ciudad se volvieron espectadores, mirándome a la distancia.

– Eso era de Su Alteza Helene.

– Parece ser totalmente cierto…

– Entonces eso significa… esa persona es muy cercana a su majestad.

– Me pregunto si es un nuevo noble.

Con mi audición mejorada, pude escuchar claramente las voces de los espectadores. De alguna manera, se sentía muy bien, pero tengo que pensar en cosas más importantes. Ropa, comida, y refugio, lo fundamental para la vida.

Por el momento, creo que mi ropa actual es suficiente. Sin embargo, tengo que cambiarme la ropa pronto, la comida y el refugio probablemente sean problemas mucho más urgentes. Y para resolver eso… necesito dinero.

Significa que, es necesario ganar dinero. Y para lidiar con eso…

– Muévete, muévete.

Un grupo de cuatro me pasó y se adelantó. Los cuatro viajaban en una carreta, y sobre la cubierta de la carreta había una enorme bestia. La bestia parecía agotada, no se movía, era difícil saber si está viva o no.

El grupo se detuvo frente a cierto tipo de estructura, entró al interior junto con el carro. Después de un rato, salieron.

– Listo, hemos recibido nuestro pago, vamos por unos tragos.

– Ya que ha pasado un tiempo, tomaremos demasiado.

Después de ese intercambio, se fueron a algún lado.

  – ¿Lo intercambiaron por dinero?

Curioso sobre ello, caminé hacia el edificio y entré.

Dentro estaba el carro y la bestia que vi antes, y unos hombres que descargaban el equipaje y otro que daba las órdenes.

Me acerqué al hombre que estaba dando las órdenes, y le pregunté.

– ¿Puedo preguntarte algo?

– Hm, ¿qué? ¿Estás interesado en cazar?

– Si cazo una de esas, ¿la comprarás?

La charla fue abrupta y directa al punto, así que también decidí seguir con ella.

– Ah, sí pudieras cazar a una de estas vacas de montaña, la compraría a un precio razonable.

– Vaca de montaña… ¿esto es una vaca?

Miré a la bestia. Su apariencia era similar a la de una vaca, pero con una melena larga y colmillos afilados, se veía muy feroz.

– Honestamente, en lugar de un herbívoro, solo puedo verlo como un animal que come carne.

– ¿Estás solo? Te lo advierto, si no tienes ningún compañero, deberías pensarlo dos veces. Este tipo solo puede ser cazado por al menos 4-5 expertos, y 10 principiantes sin experiencia, o de lo contrario sería una caza muy peligrosa.

– Es eso así.

– Sí. La carne es sabrosa y deliciosa pero su caza es muy peligrosa. Debido a ese peligro, es costoso.

– De todos modos, ¿puedes decirme dónde debo ir para poder encontrar uno de estos?

Le pregunté por alguna ubicación y hasta el final, el hombre decía «busca compañeros que vayan contigo», pero pensé que funcionaría de alguna manera.

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Con ayuda del mapa que obtuve del hombre, salí de la ciudad y me dirigí al prado que estaba cerca.

Una pradera donde podría ver las montañas cercanas, la bestia llamada vaca de montaña debería aparecer por aquí…

  – Oh, es esa.

En un lugar muy lejano, la vi. Bueno para ser exacto, vi un grupo que estaba cazando una vaca de montaña. Era un grupo de seis, tres en la parte delantera y tres en la parte posterior.

– Llegaron primero, creo que buscare otra.

Dejé el lugar, y traté de encontrar otra para cazarla, pero…

– UWAAA

– ¡Jobb! Mierda ¿Cómo te atreves a hacerle eso a Jobb?

– Paren, no ataquen descuidadamente.

Por lo que escuchaba, parece que no les iba tan bien, detuve mis pies y enfoqué mis ojos. Y con eso observe a los cazadores uno por uno, siendo atacados por la vaca.

No pasó mucho tiempo antes de que se rompiera la vanguardia, y la vaca de montaña atacase a la retaguardia totalmente estremecida.

La retaguardia fue claramente intimidada.

– Tch.

Haciendo clic en mi lengua, salté y corrí unos cien metros en un momento y abordé a la vaca de montaña.

Caí en ella, pero aun así se mantuvo de pie. Como era de esperar, es más robusta que un humano. Seguí intentando, me acercaba y lanzaba puñetazos a un lado de la cabeza de la vaca.

Un golpe normal, ordinario, pero a la vez un golpe mío totalmente serio.

La vaca se arrastraba por el suelo, pero nunca más se puso de pie.

☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆☆

Llevé la vaca de montaña en mi espalda. Ya que era más liviana de lo que esperaba, probablemente porque mi fuerza física ha subido, regresé al pueblo y la llevé a la tienda donde entré anteriormente.

– ¿La cazaste solo?

– Sí. Fue una victoria fácil.

– Eso es impresionante. Ah, toma esto.

Después de que el hombre termino de admirar a la vaca, sacó una bolsa de tela a toda prisa y me la dio. Dentro de la bolsa había un bulto de monedas de plata que nunca había visto. Sacó directamente la bolsa y me la entrego, por lo que probablemente este es su precio en el mercado.

 – Oye, ¿puedes cazar alguna de estas regularmente? Si traes estas con regularidad, puedo agregar un 10% extra a su valor de compra.

Parece que conseguí un buen trato.

– ¿De cuántos estamos hablando?

– Una cabeza cada dos días, y si es posible una por día.

– Lo tengo, trato echo.

– Confiaré en ti.

Asentí, y me fui. Por el momento, encontré un trabajo fácil. Y también obtuve dinero.

– Lo siguiente es…

Miré hacia el cielo, y antes de darme cuenta ya era de noche. Ahora en primer lugar, debería encontrar un lugar para pasar la noche.


Cualquier error gramatical en este o anteriores capítulos no duden en avisarme para corregirlos. 

Disfruten la lectura. No se olviden de comentar que les pareció el capitulo. 


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