Kujibiki Tokushou: Musou Hāremu ken – Capitulo 3 Comprando una mansión

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Al llegar a la habitación, me decidí a contar mi dinero, coloqué la bolsa de tela en la mesa y saqué todo el dinero de una vez.

Cada moneda tenía la misma figura, un rey tallado en cada moneda de plata. Al terminar de contarlas, habían 99 monedas. Me costó una moneda de plata quedarme en la posada, lo que significa que la vaca de montaña vale 100 monedas.

– Siendo así, es más fácil de calcular, pero ¿cuál es el valor de una de estas?

Tomé la moneda de plata y la miré atentamente, y después miré alrededor de la habitación. Era una posada habitual y ordinaria, en la que puedes dormir normalmente. Si estuviera Japón, una noche probablemente costaría entre 5,000 y 10,000 yenes. Y eso significa que una moneda de plata vale mucho, y una vaca de montaña es un beneficio de 500,000 a 1,000,000 en yenes por cabeza.

– Suponiendo que este cálculo sea correcto… Es un gran beneficio. Oh, bueno, incluso si no ganara tanto, podría quedarme 100 días en una posada solo al cazar una.

Habiendo decido que efectivamente cazarlas es una muy buena forma de hacer dinero. Recordé como cace a la vaca de montaña. Lo hice con un esfuerzo muy pequeño, si puedo obtener tanta ganancia, debería hacerlo mucho más seguido.

Debería ir a cazar mañana otra vez. Con eso decidido, dormí muy temprano.

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Al día siguiente, dejé la ciudad y llegué al lugar donde habitan las vacas de montaña.

La primera que encontré ya estaba siendo cazada. Un grupo de mercenarios o algo así, que llevaban el mismo tipo de armadura y tenían los mismos tipos de armas, ya estaban cazando a esa vaca.

Los observé por un rato… Bueno, si fallaran en su caza como el grupo de ayer, estaba pensando en salvarlos. Pero, no fue como ayer.

Pasando alrededor de una hora, al menos dos resultaron heridos, pero el grupo cazó con éxito a la vaca de montaña. Observe sus espaldas llevando la vaca de la montaña, mientras regresaban a la ciudad.

Si son 1,000,000 yenes por cabeza, sus 100,000 yenes por persona.

Sigue siendo una buena ganancia, pero lesionarse, aunque sea una lesión menor que este en el nivel de curarse durante una semana de descanso, yo definitivamente consideraría el peligro.

– Es una ganancia razonable, al menos es la forma en que se siente.

Vague por las praderas rezando por encontrar una vaca de montaña mientras deambulaba. Y después de 30 minutos más o menos, finalmente la encontré.

Los ojos de la vaca de montaña se llenaron de sangre tan pronto como me vio, y comenzó a resoplar ásperamente. Y así, cargó contra mí.

– ¡Hu!

No la esquivé, lancé un puñetazo hacia la vaca que saltó hacia mí. Un contraataque, golpeándolo justo entre las cejas, la vaca de montaña cayo.

Rodó por el suelo, *Biku* *Biku* y se convulsionó.

Después de convulsionar unas cuantas veces, ya no se movía.

– Primer plato servido, uh.

Tomé la vaca de montaña, regresé a la ciudad y la cambié por dinero. Luego, una vez más, regrese a la pradera, y camine sin rumbo. Me encontré con otra, la derrote, regrese y cambie por dinero. Volví, deambulé, encontré una vaca. La casé y cambié por dinero…

Repetí eso durante muchas veces… y case cinco de ellas hoy.

Honestamente, en lugar del tiempo derrotándolos y caminando para encontrarlas, el tiempo de carga me consumió mucho más.

Le dije eso a la persona en la tienda que me entregaba el dinero.

– La gente común solo caza una vez, así que es la primera vez que escucho una queja como esa.

Cuando escuché eso me quedé medio sorprendido y en shock.

Aunque de alguna manera estaba convencido. Estaba el hecho de ser lesionado o no poder derrotarlas, y también la posibilidad de que se escape, el tiempo necesario para encontrar una y el tiempo para transportarla, todo eso debe ser considerado.

Bueno, no me importa. De todos modos, mi ganancia de hoy fue de 550 monedas de plata. Debido a que el empleado de la tienda me pagó un 10% de más como prometió. E incluyendo las ganancias de ayer, tengo 649 monedas.

Al verlo de una manera positiva, debería tener un total de 6,490,000 yenes.

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– Es este lugar, eh.

Al atardecer, con una nota en mis manos, llegué a una tienda.

Quería comprar una casa, cuando le comenté al tipo de la tienda que me compro las vacas, me habló de esta tienda.

Abrí la puerta, y entré.

Dentro de la tienda estaba inesperadamente limpia, y un hombre de mediana edad con barriga prominente estaba allí. Tan pronto como el hombre me vio, se puso de pie e hizo una sonrisa de comerciante y me dio la bienvenida.

– Bienvenido a la compañía mercante Sámaras. ¿Puedo ayudarle con algo?

– Quiero comprar una casa.

Fui directo al grano.

– Por favor déjanoslo a nosotros. ¿Es un lugar para vivir? ¿O es un lugar para negocios?

– Un lugar para vivir.

En ese mismo instante, una vivienda estilo japonesa pasó por mi cabeza.

Mezcle mis gustos con mi demanda, eh….

– Espacioso, y si tiene jardín, entonces mucho mejor.

– Comprendo. Y ¿de cuánto es tu presupuesto?

– Esto.

Puse la bolsa rellena con monedas de plata sobre la mesa.

– 650 monedas de plata.

 Aunque me falta una moneda.

– Entiendo.

Note que la cara del tipo se nublo.

Me pregunto si era insuficiente. No, seguramente lo es.

Pensé que tenía alrededor de 6,500,000 de yenes en mis cálculos de noche, pero existe la posibilidad de que tenga solo la mitad de eso. Y si eso fuese así, solo tendría 3,000,000 en yenes.

Y con solo esa cantidad, queriendo comprar una casa amplia con un jardín… Sí, si yo fuera el dependiente de la tienda, pensaría algo como «¿Qué está diciendo este chico?».

Mientras pensaba en eso, el empleado solo continuaba su expresión nublada, parece ser un comerciante espléndido.

– ¿Es imposible?

– Aunque depende del área, una casa normal vale aproximadamente 2000 monedas de plata en el mercado normal.

– 2000 monedas… 20 millones en yenes… ¿tanto?

– Además, el estimado cliente pide mucho, que sea amplia y con un jardín… algo así en esta ciudad costaría el doble.

– ¿4000 monedas de plata?

Alrededor de 40 vacas de montaña eh… No hay problema, pero me tomaría mucho tiempo, y el costo se duplicó instantáneamente, por lo que mi esperanza de comprar una casa se marchito. Incluso cazando 5 vacas al día me llevaría más de una semana. No, es posible que tenga algún día difícil y no encontré ninguna, así que talvez me tome un mes…

Eso sería agotador y demasiado cansado. No hay opción, solo aflojaré las condiciones, pero mientras pensaba en ello.

 – Disculpe, ¿el cliente tiene confianza en sus brazos?

– ¿Brazos? ¿Quieres decir en la fuerza? Bueno… Estoy tengo un poco de confianza ¿Por qué lo preguntas?

– Esta bolsa… disculpa.

El hombre abrió la bolsa que puse sobre la mesa y la giro. había una marca que he visto antes.

– Es la cresta de la Compañía de Comerciantes Andreu que trata con las vacas de montaña. Si usas una de estas, supongo que el cliente es un cazador de vacas de montaña

– Ya veo.

 Miré la cresta, esa tienda. Cierto, se llamaba compañía mercante Andreu también tenía esa cresta en su cartel.

Entendí rápidamente la suposición del hombre, quizás, de ahora en adelante, si miro las bolsas, también podría especular qué tipo de personas son las que las tienen.

 – Si es así… Aunque no se lo recomiendo, pero hay una casa que me acaba de llegar a la mente.

– ¿Ah si?

– Al sureste de la ciudad hay una mansión… que solos los habitantes de esta ciudad conocen. Una mansión en la que nadie vive. Una mansión embrujada.

 El empleado me dijo frunciendo el ceño.

– Una mansión embrujada eh.

– Sí, una vez fue una mansión donde vivía un comerciante adinerado, pero ahora que tiene toda clases de rumores en ella, nadie quiere vivir allí. En realidad, hubo algunos clientes que lo intentaron, pero todos…

– Ya veo.

– Las condiciones de la mansión son muy buenas, su amplitud también es la suficiente. Si no fuera por eso… costaría más de 5000 monedas de plata.

– Con ese tipo de malas historias, a nadie le gustaría vivir allí, ¿eh?

– Más bien, no se puede vivir, para ser exactos.

– Una mansión embrujada…

Me quede pensando. No tengo miedo a los fenómenos paranormales, soy del ese tipo que no se inmuta por el terror. Honestamente, no me importaría vivir en lugares donde pasaron accidentes si son baratos.

Lo que me preocupa es si algo realmente aparecería. No estoy Japón, y las cosas que el tipo me dijo… Tal vez, realmente algo aparezca.

Si se apareciera un fantasma… probablemente podría derrotarlo.

Aun un poco preocupado, le pregunte.

– Por cierto, ¿Cuál es su precio?

– Incluso a nosotros comenzó a darnos mala suerte, así que, si pudiéramos venderla… con solo 100 monedas de plata sería sufi…

– ¡Vendida!

Respondí rápidamente. Una mansión que cuesta más de 5000 monedas por solo 100 monedas. Un 98% de descuento. Estando tan barata, no hay razón para no comprarla.

– ¿Está realmente bien con eso?

– Sí. Solo golpeare a los fantasmas si aparecieran y los mandaré al infierno.

Emocionado, dije tales cosas.

– Y-ya veo.

El hombre dudó por un instante, pero puso su cara de comerciante de inmediato. Y así, obtuve mi nueva mansión.

Si aparecen fantasmas, les patearé el trasero.


Cualquier error gramatical en este o anteriores capítulos no duden en avisarme para corregirlos. 

Disfruten la lectura. No se olviden de comentar que les pareció el capitulo. 


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2 comentarios en “Kujibiki Tokushou: Musou Hāremu ken – Capitulo 3 Comprando una mansión

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